En resumen
- La silicona no necesita forro pero suelta despacio; la madera guarda el calor y necesita forro; las planchas lucen un remolino; los moldes de cavidades ahorran el corte.
- Nunca de aluminio, cobre, zinc, estaño ni latón: la sosa los ataca.
- Cada mililitro de molde admite más o menos un gramo de masa. La calculadora convierte ese peso del lote en aceites, sosa y agua en las proporciones de su propia receta.
- La regla antigua, pulgadas cúbicas × 0,4 = onzas de aceite, se acerca mucho a una receta con una solución de sosa al 33 % y se desvía con más agua, con sal o con otros añadidos pesados.
- Una pastilla pesa su grosor por la sección del bloque: 2,2 cm de un bloque de 9 × 6 cm son unos 120 g.
En esta página
- Tipos de molde, con sus ventajas y sus pegas
- Lo que un molde no puede ser
- Cómo forrar un molde con papel de congelador
- Cómo cambia el molde el calor
- Cómo medir lo que cabe en un molde
- Del volumen a la receta
- La regla práctica
- Lo que esconde la regla
- Lo que hace la calculadora
- Un ejemplo resuelto
- Calibrar una vez
- Llenar un molde solo en parte
- Número de pastillas y peso de cada una
Un molde decide tres cosas de un lote: cómo sale el jabón, cuánto se calienta mientras cuaja y cuánta receta necesita. Esta guía las trata en ese orden, y termina con las cuentas que llevan del molde a la receta y de la receta a las pastillas, resueltas para un molde de bloque corriente.
Tipos de molde, con sus ventajas y sus pegas
| Molde | Bueno para | Cuidado con |
|---|---|---|
| Bloque de silicona | Un primer lote; sin forro; laterales limpios | Las recetas blandas pueden tardar dos o tres días en soltarse; los largos y flexibles pueden abombarse hacia fuera al llenarlos, así que sujete los laterales |
| Bloque de madera, forrado | Calor uniforme y gel; laterales rectos y rígidos | Necesita forro cada vez |
| Plancha | Remolinos que se ven desde arriba; pastillas de una sola capa de grosor; separadores | Una superficie grande que pierde calor y acumula ceniza de sosa; para hacer remolinos necesita una receta lenta |
| De cavidades (pastillas sueltas) | Pastillas con forma sin cortar nada | Poco calor, así que rara vez gelifica; el que más tarda en soltar |
| Tubo o columna | Pastillas redondas, vertidos en cilindro | Necesita forro o una película de aceite, un tapón en el extremo y una forma de empujar el cilindro de jabón hacia fuera |
| Improvisado | Gratis: envases de leche, tarrinas de comida, una caja de zapatos forrada | Forre todo lo poroso; compruebe que no lleve aluminio; sujete los laterales finos |
Según Faiola, Fisher, Watson, y Letcavage y Harden.
La silicona es el comienzo fácil. No necesita forro y da laterales lisos. Su pega es que pide paciencia: la silicona no suelta hasta que el jabón está firme, y Faiola señala que las recetas blandas en cavidades individuales de silicona pueden tardar hasta una semana en soltarse. Congelar un molde rebelde ayuda, y también un poco menos de agua o algo de lactato de sodio la próxima vez; la guía para desmoldar tiene los métodos. Mantenga también moderada la temperatura de los lotes en silicona: Faiola trabaja por debajo de 49 °C (120 °F) en silicona, porque el jabón que se sobrecalienta en ella puede salir picado de hoyitos, un defecto solo de aspecto.
La madera guarda el calor del jabón mientras cuaja, lo que hace probable un gel uniforme. La madera es porosa, así que hay que forrarla.
Los moldes de plancha hacen una lámina de jabón ancha y poco profunda, del grosor de una pastilla, a menudo con separadores que cortan las pastillas por usted. Un remolino vertido en una plancha se ve en la cara de cada pastilla.
Los moldes de cavidades dan a cada pastilla su propia forma. Se mantienen fríos, así que el jabón rara vez gelifica y sale más pálido y más blando; deles unos días más antes de desmoldar.
Los tubos son trozos de tubería de plástico con un tapón en un extremo. Faiola pone un forro de plástico o unta el interior con un poco de aceite mineral, y luego empuja el cilindro de jabón desde un extremo; si no sale, congela el tubo entero durante la noche. Alicia Grosso prefiere tapones de rosca, que son los que mejor se quitan, empuja el cilindro con un disco de madera en la punta de un palo y, mientras vierte, apoya el extremo tapado dentro de un recipiente por si cede el cierre, una precaución sensata con una masa cáustica. Nuestro jabón con lufa se hace en un tubo así.
Los moldes improvisados funcionan bien. Un envase de leche encerado es el primer molde de Watson; Faiola usa envases de leche, tarrinas de yogur y una caja de zapatos forrada con una sola lámina sacada de una bolsa de plástico, para que no haya costuras por las que se salga. Las tarrinas de plástico para comida no necesitan forro, aunque las herméticas sujetan el jabón por succión. Pruebe cualquier plástico del que no esté seguro antes del día del jabón: Grosso lo pone en el fregadero, lo llena de agua hirviendo y descarta todo lo que se derrita o se deforme, porque a la hora de verter ya es tarde (“pouring time is too late”). Para sacar el jabón de un envase de cartón, Faiola hace un corte en el borde de arriba y arranca el cartón en espiral, y si se queda pegado lo vuelve a meter un par de horas en el congelador. Use lo que use, tiene que ceder un poco, o tener otra forma de sacar el jabón.
Lo que un molde no puede ser
El hidróxido de sodio ataca el aluminio, el cobre, el zinc, el plomo y sus aleaciones, entre ellas el latón, y los libros de jabonería añaden el estaño. Ninguno de ellos tiene sitio en un molde, ni siquiera bajo un forro, como insiste Faiola en el caso del aluminio, y tampoco un envase de cartón forrado de aluminio. Las fuentes de vidrio son una mala elección por otro motivo: el jabón rara vez se despega de ellas.
Cómo forrar un molde con papel de congelador
El papel de congelador (freezer paper) lleva un recubrimiento de plástico por una cara. Esa cara va hacia el jabón; la cara de papel sin recubrir, hacia el molde. El papel para hornear también sirve. El papel encerado no: Faiola advierte de que suelta escamas dentro del jabón.
- Mida el interior del molde: largo, ancho y alto.
- Corte una sola hoja tan larga como el largo más dos veces el alto más 4 cm, y tan ancha como el ancho más dos veces el alto más 4 cm. Los 2 cm de más de cada lado sobresalen por encima del borde, para sacar el bloque tirando de ellos.
- Marque la base. Ponga la hoja con la cara recubierta hacia arriba y dibuje en el centro el rectángulo de la base del molde.
- Doble los laterales hacia arriba por las líneas, marcando bien cada pliegue, de modo que la cara recubierta quede por dentro.
- Doble las esquinas. En cada esquina, el papel sobrante forma un triángulo. Dóblelo plano contra el extremo, como al envolver un regalo, y péguelo con cinta solo por fuera.
- Métalo en el molde y alíselo bien en las esquinas.
Una sola hoja, doblada, no tiene costuras en el fondo por las que pueda salirse nada.
Una esquina doblada como un papel de regalo: la cara recubierta hacia dentro y la cinta solo por fuera.
Cómo cambia el molde el calor
Un bloque se calienta solo mientras saponifica, y el molde decide cuánto de ese calor conserva. Un bloque grande en un molde de madera, envuelto en una toalla, guarda lo suficiente para gelificar; una plancha fina o un molde de cavidades lo pierde y normalmente no gelifica. Al elegir el molde elige en parte el aspecto de la pastilla (fase de gel). El riesgo contrario llega con el tamaño: Watson advierte de que un lote muy grande vertido en un solo molde puede sobrecalentarse, así que reparta los lotes grandes entre moldes de un tamaño razonable.
Cómo medir lo que cabe en un molde
Necesita el volumen que va a llenar la masa, medido por dentro, hasta la altura a la que de verdad va a verter. Deje unos milímetros por debajo del borde.
- Bloque o plancha: largo × ancho × altura de vertido. Un bloque de 25 cm de largo y 9 cm de ancho por dentro, lleno hasta 6 cm de altura, admite 25 × 9 × 6 = 1350 ml.
- Tubo: π × (diámetro ÷ 2)² × altura de vertido. Un tubo de 7,5 cm de diámetro, lleno hasta 25 cm, admite 3,1416 × 3,75 × 3,75 × 25 = 1104 ml. Divida el diámetro entre dos antes de elevarlo al cuadrado: con el diámetro entero sale cuatro veces el volumen real, y tratar el tubo como una caja cuadrada da un 27 % de más.
- Molde de cavidades: el volumen de una cavidad × el número de cavidades. Doce cavidades de 100 ml admiten 1200 ml; nuestra pastilla spa de sal rosa usa dos moldes así, de seis cavidades cada uno.
- Cualquier otro: ponga el molde vacío sobre la balanza, póngala a cero y llénelo de agua hasta la línea de vertido. Cada gramo de agua es un mililitro, a efectos prácticos. Vacíelo y séquelo bien antes de que entre el jabón.
En unidades imperiales, 1 pulgada cúbica son 16,39 ml, y una onza líquida estadounidense de agua son 1,8 pulgadas cúbicas.
Cómo medir un molde difícil: llénelo de agua sobre una balanza puesta a cero, y los gramos son su volumen en mililitros.
Del volumen a la receta
La regla práctica
Varios libros de artesanía dan la misma regla: multiplique el largo, el ancho y el alto en pulgadas, multiplique luego por 0,4, y el resultado son las onzas de aceite que hay que usar. Faiola la da como largo × ancho × alto × 0,4; Fisher añade que después hay que pasar los aceites por una calculadora de sosa. Para el bloque de 25 × 9 × 6 cm, 82,4 pulgadas cúbicas × 0,4 = 33 oz, o 934 g, de aceites.
En el sistema métrico, la misma regla dice 0,69 g de aceites por cada mililitro de molde. La versión métrica de Fisher usa 0,75, que pide cerca de un 8 % más de aceite que su propia regla imperial; no son la misma regla.
Lo que esconde la regla
Un gramo de aceite no llena el molde él solo. Llega con su sosa, su agua y su fragancia, y cuánto aporta de cada una depende de la receta. La regla fija el aceite por mililitro, y con eso fija también, sin decirlo, todo lo demás: corresponde a una masa que pesa unos 1,05 g por ml, hecha con un agua del 38 % de los aceites y sin fragancia. Cambie el agua o añada algo pesado, y los mismos aceites dan otra cantidad de masa.
Lo que hace la calculadora
La calculadora trabaja al revés. El molde admite un volumen; la masa recién hecha tiene una densidad cercana a la del agua; así que el molde admite un peso conocido de masa. Luego reparte esa masa entre aceites, sosa, agua, aditivos y fragancia exactamente en las proporciones que da su receta:
- masa = volumen × densidad de la masa × llenado
- aceites = masa ÷ (1 + sosa por gramo de aceite + agua por gramo de aceite + aditivos por gramo de aceite + fragancia por gramo de aceite)
La densidad empieza en 1,0 g por ml y el Llenado en el 100 %; puede cambiar cualquiera de los dos. En la calculadora de sosa es el panel Ajustar el lote a un molde, y Usar este peso de aceites lleva la respuesta a su receta.
Un ejemplo resuelto
El bloque de 25 × 9 × 6 cm, lleno con el clásico sin palma con un 5 % de sobreengrasado y una solución de sosa al 33 %, y fragancia al 3 % de los aceites:
- Masa que admite el molde: 1350 ml × 1,0 g/ml = 1350 g.
- Lo que aporta cada gramo de aceite: 0,138 g de hidróxido de sodio, 0,281 g de agua y 0,030 g de fragancia, así que cada gramo de aceite da 1,450 g de masa.
- Aceites: 1350 ÷ 1,450 = 931 g.
- El resto: 128,9 g de hidróxido de sodio, 261,8 g de agua y 28 g de fragancia. En total, 1350 g.
La regla decía 934 g, así que para esta receta, con la fragancia incluida, las dos coinciden con unos pocos gramos de diferencia; sin aroma, el molde admite 951 g. Se separan cuando cambia la receta:
| Receta en el mismo molde | Aceites, calculadora | Aceites, regla del × 0,4 |
|---|---|---|
| Solución de sosa al 33 %, fragancia al 3 % | 931 g | 934 g |
| Solución de sosa al 30 % | 905 g | 934 g |
| Agua al 38 % de los aceites | 872 g | 934 g |
| Agua al 25 % de los aceites | 952 g | 934 g |
| Jabón de sal, con sal a la mitad del peso de los aceites | 797 g | 934 g |
El clásico sin palma con un 3 % de fragancia, salvo la última fila: nuestra receta de jabón de sal, con la densidad de la masa puesta en 1,16 g/ml.
El jabón de sal muestra la regla en su peor momento. La sal pesa 2,17 g por cm³, más del doble que el agua, así que una masa que lleva sal a la mitad del peso de los aceites sale a unos 1,16 g por ml (calculado a partir de los ingredientes, sin contar el aire). Los 934 g de aceites de la regla dan unos 1830 g de esa masa, que necesitan unos 1580 ml: un 17 % más de lo que admite el molde. Lo mismo pasa, de forma más leve, con cualquier receta que lleve muchos aditivos, como arcillas, purés o exfoliantes: la regla no tiene dónde ponerlos.
El ejemplo resuelto. Con 931 g de aceites se llena el bloque de 25 × 9 × 6 cm con el clásico sin palma y un 3 % de fragancia. Ábralo y pruebe luego el panel del molde con su propio molde.
Abrirla en la calculadoraCalibrar una vez
Después de su primer lote en un molde, pese cuánta masa admitió de verdad: pese el molde vacío, luego el lleno, y reste. Divida entre el volumen del molde y tendrá la densidad de su masa. Póngala en el campo de la densidad y todos los lotes siguientes saldrán justos. La masa batida pesa menos; un jabón de sal, más.
Haga lo que haga, tenga a mano un molde pequeño de reserva para la masa que sobre. Fisher lo hace, y Faiola también.
Llenar un molde solo en parte
El Llenado es para los lotes que no deben llenar el molde hasta la línea de vertido: una capa de un jabón por capas vertida como lote propio, o un bloque que además va a llevar incrustaciones, donde 300 g de incrustaciones dejan para la masa alrededor del 78 % de los 1350 ml. Nuestra pastilla con incrustaciones, hecha con los mismos aceites que el ejemplo resuelto, planifica así su base.
Número de pastillas y peso de cada una
Una pastilla cortada de un bloque pesa su grosor por la sección del bloque, por la densidad de la masa. En el bloque de 25 × 9 × 6 cm la sección es 9 × 6 = 54 cm², así que:
- Una pastilla de 2,2 cm son 54 × 2,2 = 119 g. Once de ellas ocupan 24,2 cm del bloque; con 1350 g salen once pastillas de 120 g y sobran 30 g.
- Una pastilla de 2,5 cm son 135 g, y el bloque da diez.
Los extremos de un bloque suelen salir irregulares, y muchos jaboneros los recortan, así que cuente con perder una rebanada. Si sabe qué pastilla quiere en lugar de qué molde, la calculadora puede trabajar al revés: Reescalar esta receta, por pastillas, toma el número de pastillas y el peso de cada una y escala la receta entera para que cuadre.
Las pastillas pierden peso durante el curado. Una pastilla recién cortada de la receta de arriba es más o menos una quinta parte agua (262 g de agua en 1350 g), y buena parte de esa agua se va en las semanas siguientes, así que una pastilla cortada a 120 g pesa bastante menos cuando se vende. Pese unas cuantas pastillas al cortarlas y otra vez al final del curado, como explica la guía del curado, y ponga en la etiqueta el peso curado; la guía del etiquetado trata las indicaciones de peso.
Recetas para probar
Todas las recetasFuentes
Las notas sobre estas fuentes están en la página en inglés, con las palabras que se comprobaron en cada documento.
- Soap Crafting: Step-by-Step Techniques for Making 31 Unique Cold-Process Soaps . Anne-Marie Faiola, Storey Publishing , 2013.
- The Complete Photo Guide to Soap Making . David Fisher, Creative Publishing International , 2018.
- Pure Soapmaking . Anne-Marie Faiola, Storey Publishing , 2016.
- The Everything Soapmaking Book, 3rd edition . Alicia Grosso, Adams Media , 2013.
- The Natural Soap Book . Susan Miller Cavitch, Storey Publishing , 1995.
- Smart Soapmaking . Anne L. Watson, Shepard Publications , 2013.
- Natural Soap Making . Elizabeth Letcavage and Melissa Harden, Stackpole Books , 2013.
- Caustic Soda Handbook . OxyChem , 2026.
- Standard for Olive Oils and Olive Pomace Oils (CXS 33-1981) . Codex Alimentarius Commission (FAO/WHO) .
- Sodium chloride: density . PubChem, from the CRC Handbook of Chemistry and Physics .