En resumen
- Use gafas de protección cerradas y guantes, y añada la sosa cáustica al agua, nunca el agua a la sosa.
- La receta es la que abre nuestra calculadora: 60 % de aceite de oliva, 25 % de aceite de coco, 10 % de manteca de karité y 5 % de aceite de ricino, con un 5 % de sobreengrasado y una solución de sosa al 33 %.
- Para 500 g de aceites son 69,5 g de hidróxido de sodio y 141,2 g de agua. El aceite de palma o la manteca de cerdo pueden sustituir al karité, cada uno con su propia cifra de sosa; no cambie nunca un aceite sin volver a calcular.
- Mezcle cuando los dos líquidos estén entre unos 32 y 43 °C (90 y 110 °F), bata en ráfagas cortas hasta la traza ligera, vierta y tape.
- Desmolde y corte al cabo de uno o dos días, y luego deje curar las pastillas de cuatro a seis semanas antes de usarlas.
En esta página
Esta guía le acompaña a lo largo de un lote entero de jabón en frío, desde una encimera vacía hasta las pastillas de pie en la rejilla de curado. Hacerlo lleva unas dos horas, y la mayor parte es esperar a que se enfríe la solución de sosa cáustica (soda cáustica). El jabón se endurece en uno o dos días y está listo para usar al cabo de cuatro a seis semanas. Se da por hecho que ha leído cómo se hace el jabón y cómo manejar la sosa cáustica con seguridad; si no es así, léalas primero.
Antes de empezar
Lea el método entero una vez antes de pesar nada, para que nada le sorprenda con la sosa en la mano. Elija un momento en que nadie le vaya a interrumpir: dos horas, sin niños ni mascotas en la habitación y sin nadie más cocinando. Vale la pena adoptar la regla de Anne Watson en Smart Soapmaking: no haga jabón cansado, con prisas o distraído.
Trabaje cerca de un fregadero, con una ventana abierta o la campana extractora encendida, y deje la encimera libre de todo lo que no sea para el jabón. Decida ya dónde va a reposar la solución de sosa mientras se enfría: un sitio plano, fuera de alcance y apartado, donde nadie pueda confundirla con una jarra de agua.
Lo que necesita
La guía del equipo explica cada cosa. Esta es la lista corta para esta receta:
- Una balanza digital con precisión de 1 g, o mejor de 0,1 g. Todo se pesa, el agua incluida.
- Gafas contra salpicaduras, guantes de nitrilo, manga larga y calzado cerrado.
- Una jarra resistente al calor para la solución de sosa, de polipropileno (marcada PP o 5) o de acero inoxidable, y una cuchara del mismo material para removerla. Nunca de aluminio: la sosa lo ataca y desprende hidrógeno.
- Una olla de acero inoxidable de al menos 2 litros para el lote de 500 g, o de 3 litros para el de 1000 g, para que la batidora no pueda lanzar masa por encima del borde.
- Una batidora de mano y una espátula de silicona.
- Un termómetro digital de sonda. Uno de infrarrojos solo mide la superficie.
- Un molde de unos 750 ml para el lote de 500 g o de 1,5 litros para el de 1000 g. Para comprobar uno, llénelo de agua y pese el agua: la masa recién hecha pesa más o menos lo mismo que el agua, así que los gramos de agua son aproximadamente los gramos de jabón que caben. Lo más fácil es un molde rectangular de silicona; también sirve una caja resistente forrada con papel para hornear.
- Una toalla vieja, papel absorbente y una bolsa de basura.
A partir de ahora, reserve todo esto para el jabón. Nada que haya contenido sosa o masa cruda vuelve a la cocina.
En cuanto a los ingredientes, use aceite de oliva corriente (el refinado barato, o “puro”, es el que mejor va a esta receta; el virgen extra funciona pero, según la experiencia de Susan Miller Cavitch, llega a la traza más despacio, y el aceite de orujo de oliva es otro aceite, con su propia cifra de sosa); aceite de coco corriente, el que es sólido por debajo de unos 24 °C (75 °F), no el fraccionado ni el aceite de coco “líquido”; manteca de karité, o una de las alternativas de más abajo; aceite de ricino, de farmacia o por internet; hidróxido de sodio de una pureza del 99 % o más, que se vende en perlas o escamas, sin nada más en la etiqueta; y agua destilada. El agua del grifo suele funcionar, pero sus minerales reaccionan con el jabón y se les han atribuido manchas de rancidez, y el agua destilada cuesta poco.
La receta
Es la mezcla con la que se abre nuestra calculadora, y la que la guía para elegir los aceites va construyendo aceite a aceite; abra la calculadora y le mostrará el lote de 1000 g de abajo. También está en nuestras páginas de recetas, con fotografía, como la pastilla sin palma para un primer lote. La mayor parte es aceite de oliva: da una pastilla suave y una traza lenta y tolerante, que es lo que conviene la primera vez. El aceite de coco aporta la espuma abundante y buena parte de la dureza; una cuarta parte basta, y bastante más empieza a resultar secante. Una décima parte es manteca de karité, por la firmeza y una espuma cremosa, y el aceite de ricino, al 5 %, hace la espuma más densa y duradera.
| Para 500 g (17,6 oz) de aceites | Para 1000 g (35,3 oz) de aceites | |
|---|---|---|
| Aceite de oliva (60 %) | 300 g | 600 g |
| Aceite de coco (25 %) | 125 g | 250 g |
| Manteca de karité (10 %) | 50 g | 100 g |
| Aceite de ricino (5 %) | 25 g | 50 g |
| Hidróxido de sodio | 69,5 g | 139,1 g |
| Agua destilada | 141,2 g | 282,4 g |
| Peso del lote | 710,7 g | 1421,5 g |
Un 5 % de sobreengrasado y una solución de sosa al 33 %, según las cuentas de nuestra calculadora. El lote de 500 g llena un molde de unos 750 ml y da seis o siete pastillas; el de 1000 g llena unos 1,5 litros y da de doce a catorce.
En lugar de manteca de karité
La manteca de karité mantiene la pastilla libre tanto de palma como de grasa animal. Pero se obtiene de la nuez de un árbol, así que si alguien que vaya a usar el jabón tiene alergia a los frutos secos, use en su lugar aceite de palma o manteca de cerdo, con el mismo peso. La palma es la opción clásica; si la usa, busque aceite con certificación RSPO (la guía del jabón sin palma explica por qué importa), y derrita y remueva el envase entero antes de sacar nada para pesar, como hace Anne-Marie Faiola cada vez: la palma se separa en partes más duras y más blandas al reposar, así que lo que se saca de un envase sin remover no es el aceite que supone la receta. La manteca de cerdo suele ser la más barata y da una pastilla muy blanca y suave. Cada una lleva su propia cantidad de sosa:
| En lugar de la manteca de karité | Aceite de palma | Manteca de cerdo |
|---|---|---|
| Lote de 500 g: hidróxido de sodio | 70,1 g | 70,0 g |
| Lote de 500 g: agua | 142,3 g | 142,2 g |
| Lote de 1000 g: hidróxido de sodio | 140,2 g | 140,1 g |
| Lote de 1000 g: agua | 284,7 g | 284,4 g |
Todo lo demás de la receta se queda igual.
Qué significan los ajustes
El sobreengrasado es del 5 %: la sosa alcanza para el 95 % de los aceites, y el resto se queda en la pastilla como aceite (la guía del sobreengrasado explica por qué todas las recetas lo hacen). Los índices de saponificación publicados de la manteca de karité están más dispersos que los de la mayoría de las grasas (su página de aceite tiene las cifras), pero como solo es una décima parte de los aceites apenas mueve la sosa. Aunque todos los aceites de la olla estuvieran en el extremo inferior de su rango de saponificación, cerca de un 2 % del aceite seguiría quedando como aceite, y la palma o la manteca de cerdo en lugar del karité dejan el mismo margen.
El agua se fija como una solución de sosa al 33 %, más o menos una parte de sosa por dos de agua. Es el valor por defecto de nuestra calculadora y un término medio: agua suficiente para darle tiempo antes de la traza, y lo bastante poca para que las pastillas se afirmen y se sequen en un tiempo razonable. La calculadora sitúa la pastilla dentro de los rangos habituales en todas las cualidades del jabón (dureza 35, poder limpiador 17, acondicionamiento 62). Esos rangos son una convención de aficionados, no una medida, pero sí dicen que aquí no hay nada extremo.
Si su balanza solo marca gramos enteros, redondee la sosa hacia abajo: 69 g en vez de 69,5 g. Redondear hacia abajo sube un poco el sobreengrasado (hasta el 5,7 % en ese caso); redondear hacia arriba se lo come.
Compruebe usted mismo las cifras. El lote de 500 g pide 69,5 g de hidróxido de sodio y 141,2 g de agua.
Abrirla en la calculadoraLas temperaturas, y cómo es la traza
Haga el jabón cuando los aceites estén del todo derretidos y transparentes, y tanto los aceites como la solución de sosa estén en algún punto entre unos 32 y 43 °C (90 y 110 °F). Es el margen que usa Anne Watson en Smart Soapmaking y, como ella señala, no hace falta que los dos estén a la misma temperatura mientras cada uno esté dentro. Por debajo del margen, las grasas sólidas empiezan a cuajar de nuevo y espesan la masa antes de que se haya formado jabón, lo que se llama falsa traza. Por encima, la traza llega deprisa y el bloque se calienta mucho.
Otros libros sitúan el margen en otro sitio, así que tómelo como una preferencia de trabajo. Susan Miller Cavitch hacía sus pastillas totalmente vegetales con los dos a 27 °C (80 °F), y retiraba los aceites del fuego a 24 °C (76 °F) para que la olla caliente los subiera los últimos grados. Anne-Marie Faiola mantiene los dos por debajo de 60 °C (140 °F) y prefiere unos 49 °C (120 °F), pero se queda por debajo de 49 °C en los moldes de silicona, que pueden dejar pequeños hoyos inofensivos en un jabón que se sobrecalienta. Sea cual sea la cifra, los aceites tienen que estar transparentes cuando entra la sosa.
La traza es el punto en el que la masa ha espesado lo suficiente para conservar una marca. Para esta receta conviene la traza ligera: la masa parece una crema ligera, y la que gotea de la batidora parada deja en la superficie una línea tenue que se vuelve a hundir en pocos segundos.
La guía de la traza profundiza en las fases y en lo que las acelera o las frena.
El método
- Despeje el espacio y póngase el equipo de protección. Abra una ventana o encienda la campana extractora, saque de la habitación a los niños y las mascotas y despeje la encimera. Póngase ya las gafas, los guantes y la manga larga, y no se los quite hasta que el jabón esté en el molde y los utensilios estén limpios.
- Péselo todo. Pese el aceite de coco y la manteca de karité en la olla, los aceites de oliva y de ricino en una jarra, el agua en la jarra de la sosa y el hidróxido de sodio en un recipiente pequeño y completamente seco, poniendo la balanza a cero cada vez. Pese la sosa al final y cierre su envase enseguida: absorbe agua y dióxido de carbono del aire.
- Prepare la solución de sosa. Lleve el agua y la sosa al sitio mejor ventilado que tenga: junto a la ventana abierta, bajo la campana extractora o al aire libre. Vierta la sosa en el agua despacio, nunca el agua sobre la sosa, y remueva hasta que el líquido se vuelva transparente. Se calienta deprisa y puede pasar de 90 °C (194 °F). Durante el primer minuto, más o menos, desprende un vapor irritante, así que mantenga la cara apartada. Déjela enfriar en el sitio que eligió, etiquetada. Poner la jarra en un fregadero con agua fría lo acelera; que no entre agua en la jarra.
- Derrita las grasas sólidas y añada los aceites líquidos. Caliente con suavidad la olla con el aceite de coco y la manteca de karité solo hasta que se derritan, al fuego más bajo y retirándola cuando aún queden algunos grumos, o a intervalos cortos en el microondas, en una jarra apta. Luego vierta los aceites de oliva y de ricino, que bajan la temperatura.
- Compruebe las dos temperaturas. Cuando los aceites estén transparentes y tanto ellos como la solución de sosa marquen entre 32 y 43 °C (90 y 110 °F), ya puede empezar. Antes de seguir, ponga el molde donde vaya a quedarse durante un día, nivelado y fuera de alcance.
- Vierta la solución de sosa en los aceites. Viértala despacio por el brazo de la batidora de mano o sobre la espátula, para que no salpique. Antes de encender la batidora, golpéela suavemente contra el fondo de la olla para que salga el aire atrapado, y mantenga la cuchilla bajo la superficie siempre que esté en marcha: suelte el botón antes de sacarla.
- Bata en ráfagas cortas hasta la traza ligera. Bata unos segundos, remueva con la batidora apagada y repita. En pocos minutos la masa pasa de translúcida y aceitosa a opaca y cremosa, y desaparece el cerco de aceite donde toca la pared de la olla. Pare en la traza ligera, cuando un hilo de masa deje una línea tenue que se hunde en pocos segundos. Los tiempos varían: las recetas de Faiola, hechas con temperaturas de 43 a 49 °C, llegaban casi siempre a una traza fina tras unos 30 segundos de batido, mientras que este lote, más frío y rico en oliva, tarda más. Júzguelo por el aspecto de la masa.
- Añada aroma, si lo desea. Un primer lote sin aroma es buena idea, porque le enseña cómo es el jabón en sí. Si quiere aroma, el aceite esencial de lavanda es la primera elección habitual: 15 g para el lote de 500 g o 30 g para el de 1000 g, incorporados a mano. Los aceites de fragancia pueden hacer que la masa espese de golpe, así que resérvelos para lotes posteriores (vea aromatizar el jabón).
- Vierta, golpee y tape. Vierta la masa en el molde, rebañando la olla con la espátula, y luego golpee el molde con firmeza contra la encimera unas cuantas veces para que suban las burbujas de aire. Tápelo con su tapa, una tabla o una hoja de papel para hornear, ponga encima una toalla doblada y déjelo un día. Se calentará, y el centro puede volverse oscuro y brillante durante unas horas: es la fase de gel, y va bien tanto si ocurre como si no.
- Limpie con los guantes puestos. Retire con papel absorbente la masa cruda de la olla y de los utensilios y tire el papel a la basura, no al fregadero: la masa cruda puede atascar un desagüe. Si deja la olla y los utensilios un día, etiquetados y fuera de alcance, lo que queda en ellos se habrá convertido en jabón y sale con agua caliente. Enjuague la jarra de la sosa con abundante agua corriente.
- Desmolde y corte. Al cabo de 24 a 48 horas, cuando el bloque esté firme al presionarlo con un dedo y se haya despegado de las paredes, vuelva a ponerse los guantes, desmóldelo y córtelo en pastillas de unos 2,5 cm (1 in) de grosor. Si aún está blando, dele otro día. La guía para desmoldar y cortar tiene los detalles.
- Cure de cuatro a seis semanas. Ponga las pastillas de canto en una rejilla o en una bandeja forrada con papel para hornear, separadas un dedo entre sí, en un sitio seco, aireado y lejos del sol, y deles la vuelta cada pocos días. El jabón se puede manipular sin peligro mucho antes; las semanas son para que el agua salga de las pastillas, lo que las hace más duras, más duraderas y más suaves. Vea curar y guardar el jabón.
Traza ligera, al verterla: la masa corre como una crema ligera y se asienta plana en el molde.
Si algo no parece ir bien
La mayoría de los primeros lotes que parecen haber salido mal están bien. Esta tabla separa lo inofensivo de lo que obliga a parar y comprobar.
| Lo que ve | Lo que significa | Qué hacer |
|---|---|---|
| Sigue líquida y con vetas tras diez minutos de batido en ráfagas | Masa fría, una batidora débil o un error con la sosa | Caliente un poco la olla si está por debajo de unos 32 °C y siga batiendo en ráfagas. Si aun así no espesa, revise sus pesadas y que la sosa fuera hidróxido de sodio |
| Espesa en cuanto entra la sosa y vuelve a ponerse líquida al batir | Falsa traza: las grasas sólidas cuajando | Siga batiendo hasta que llegue de verdad a la traza; la próxima vez trabaje un poco más caliente |
| Espesa tan deprisa que apenas se puede verter | Aceleración, por el calor o por una fragancia | Pase la masa al molde con una cuchara y apriétela; sigue siendo jabón |
| Polvo blanco por encima al cabo de uno o dos días | Ceniza de sosa | Inofensiva. Rebájela raspando o con vapor, o déjela |
| Un círculo más oscuro en el centro de las pastillas cortadas | Gel parcial: los bordes se enfriaron antes | Solo estético |
| Grietas o una cresta levantada en la parte de arriba | El bloque se sobrecalentó | Solo estético si no rezuma nada líquido; la próxima vez aíslelo menos |
| Todavía blando y pegajoso a los dos días | Normal en un jabón rico en oliva en una habitación fresca | Espere. Si sigue blando al cabo de una semana, revise sus pesadas (jabón blando) |
| Una capa aceitosa por encima, o bolsas de líquido transparente dentro | La masa se separó en el molde | Trátelo como cáustico, no se quite los guantes, no lo use y consulte la guía de problemas |
| Duro y como de tiza, se desmorona al cortarlo | Probablemente demasiada sosa | No lo use hasta haberlo comprobado |
Solo las dos últimas filas indican que el jabón puede no ser seguro. Compruebe esos dos casos antes de que nadie lo use.
Si quiere comprobar una pastilla curada, la guía del pH del jabón explica las tiras de pH y la gota de fenolftaleína, y lo que cada una puede y no puede decirle. No pruebe nunca el jabón con la lengua para comprobarlo.
Después de este lote
Haga esta receta una vez más antes de cambiar nada. Según la experiencia de Anne Watson, la mayoría de los lotes que fallan son el primer diseño propio de un principiante y no una receta probada. Un segundo lote del mismo jabón le enseña lo que hacen sus manos, su batidora y su cocina, y a partir de ahí cada cambio que haga le dice algo. Cuando llegue el momento, las páginas de recetas tienen recetas terminadas con método y fotografía. La pastilla clásica de oliva, coco y palma, la pastilla de manteca de cerdo a la antigua y la pastilla de aceites del supermercado son buenos segundos jabones, y cada una se abre en la calculadora.
Recetas para probar
Todas las recetasFuentes
Las notas sobre estas fuentes están en la página en inglés, con las palabras que se comprobaron en cada documento.
- Smart Soapmaking . Anne L. Watson, Shepard Publications , 2013.
- Soap Crafting . Anne-Marie Faiola, Storey Publishing , 2013.
- Pure Soapmaking . Anne-Marie Faiola, Storey Publishing , 2016.
- The Natural Soap Book . Susan Miller Cavitch, Storey Publishing , 1995.
- Natural Soap Making . Elizabeth Letcavage and Melissa Harden, Stackpole Books , 2013.
- The Natural Soap Making Book for Beginners . Kelly Cable, Althea Press , 2017.
- The Complete Photo Guide to Soap Making . David Fisher, Creative Publishing International , 2018.
- NIOSH Pocket Guide to Chemical Hazards: Sodium hydroxide . US National Institute for Occupational Safety and Health .
- Medical Management Guidelines for Sodium Hydroxide (NaOH) . Agency for Toxic Substances and Disease Registry (US) , 2014.
- OSH Answers: Sodium hydroxide . Canadian Centre for Occupational Health and Safety .
- Making Transparent Soap . Catherine Failor, Storey Publishing , 2000.